viernes, 5 de junio de 2009

De 10 dólares al día

Proponen una 'ecotasa' para proteger los ecosistemas de la Antártida de los turistas

Un crucero turístico que encalló en aguas antárticas el pasado mes de febrero. | Reuters

El establecimiento de una tasa turística de 10 dólares por día podría ser suficiente para financiar medidas que eviten el deterioro de los ecosistemas antárticos causado por los más de 50.000 turistas que anualmente visitan el continente helado.

Esta es una de las conclusiones del estudio 'Valoración del impacto ambiental del turismo comercial sobre los ecosistemas antárticos', promovido por el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Fundación Abertis, que ha sido presentado hoy.

Esta tasa sería complementaria a otra de la misma cuantía que los turistas ya pagan a la Asociación Internacional Tour Operadores Antártida, el ente encargado de coordinar el turismo en la zona.

Durante la presentación del informe, la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, ha considerado que la actividad turística creciente en "esta tierra de nadie y de todos" debería contar con un régimen de planificación y gestión más exigente que preserve a la Antártida como "laboratorio de sensibilidad".

Los principales impactos de los visitantes provienen del coste ambiental de los desplazamientos en emisiones de dióxido de carbono.

El estudio revela que cada turista emite cerca de 4,4 toneladas de CO2 en su viaje, lo que equivale a las emisiones del consumo eléctrico medio anual de un hogar europeo con tres inquilinos.

Otros impactos, de menor incidencia pero de creciente relevancia, son las alteraciones en el comportamiento de la fauna y la flora y en el suelo, las especies invasoras y el calentamiento global, que todavía son reversibles.

Emisiones contaminantes

Javier Benayas, autor del estudio junto a Martí Boada, ambos investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, ha señalado que con la tasa de diez dólares se podrían financiar dos medidas importantes: una mejor formación de los guías y la inspección con observadores independientes a bordo de los cruceros para garantizar el cumplimiento de la normativa existente.

Para cubrir el coste de la tercera medida, barcos de vigilancia turística que se encargarían de inspeccionar las operaciones de los cruceros, controlar la pesca ilegal y prestar apoyo en labores de rescate, se necesitarían cien dólares.

El transporte marítimo -una modalidad que utiliza casi el 90 por ciento de los turistas- es el responsable del 56% de las emisiones, mientras que los aviones suponen el 44% restante (los vuelos sin aterrizaje constituyen el 9% de las visitas).

El turismo en la Antártida ha aumentado de forma importante en los últimos años, ya que el descenso de los precios de los paquetes turísticos hace que cada vez sea más asequible.

Un viaje desde España de diez días de duración con guía en castellano puede costar unos 6.000 dólares, todo incluido salvo el billete de avión desde y hasta Usuaya (Argentina), aunque la crisis ha hecho que surjan ofertas de hasta 3.000 dólares.

El perfil del turista antártico es el de una persona viajera, de edad avanzada, con elevado poder adquisitivo y cuya principal motivación es el disfrute de pisar el único continente en el que no han estado previamente.

miércoles, 3 de junio de 2009

En Cantabria

Absuelta la papelera Sniace del delito de un vertido ilegal

  • La concentración de cloroformo en el Besaya era 18 veces mayor a lo permitido
  • El aire de Torrelavega tenía una gran cantidad de partículas y óxidos de azufre

La Audiencia de Cantabria ha absuelto al secretario del consejo de administración de Sniace, Miguel Gómez de Liaño, del delito contra el medio ambiente que le imputaba el Ministerio Fiscal, que había solicitado cinco años de cárcel para él y una intervención judicial de la empresa papelera por el mismo período.

En este caso, la Fiscalía señalaba a Gómez de Liaño como responsable de que la empresa hubiera seguido vertiendo residuos contaminantes a la cuenca de los ríos Saja y Besaya a finales de 2006, a pesar de que la Confederación Hidrográfica del Norte le había revocado el permiso que le permitía hacerlo, debido a sus incumplimientos en junio de ese mismo año. La suspensión de la autorización del vertido posteriormente se confirmó por el Tribunal Superior de Asturias.

El vertido por el que se ha juzgado a Gómez de Liaño como consejero, secretario del consejo de administración de Sniace, y asesor legal en materia de medio ambiente, se produjo en diciembre de 2006. Entonces el Seprona de la Guardia Civil tomó unas muestras en el Saja-Besaya. En ese momento la fábrica de Torrelavega, a menos de 10 kilómetros de la costa, tenía su actividad al mínimo y aún así, vertía 1.000 litros por segundo de residuos al río Besaya.

La Comisaría de Aguas, dependiente de la Confederación, ya denunció ese año que la concentración de cloroformo en el río Besaya era 18 veces superior a lo permitido. El vertido de esta fábrica papelera de Torrelavega estaba compuesto por metales como el zinc, organohalogenados como el cloroformo, y sulfatos.

Cabe destacar que la contaminación orgánica del rio multiplicaba por diez la admisible. Además, el Gobierno de Cantabria ya avisó de la mala calidad del aire de esta población, con un alto contenido en partículas y óxidos de azufre, reconociendo a continuación el impacto sobre la salud que tenían los vertidos.

Sin embargo, el fallo absolutorio de la Audiencia de Cantabria se basa en que la mayoría del tribunal entiende que los vertidos realizados por Sniace, pese a no estar autorizados en ese momento, no suponían un grave peligro para el medio ambiente.

La Confederación Hidrográfica del Norte, organismo que depende del Ministerio de Medio Ambiente, consultó entonces sobre la posible relevancia penal de los vertidos de Sniace a la Abogacía del Estado, que negó esa posibilidad en un informe. La Audiencia de Cantabria considera "incuestionable" que la Administración "nunca pudo incumplir" con su obligación de garante de la conservación del medio ambiente, "autorizando un vertido que generase un potencial riesgo" en ese sentido.

Para la Sala, el vertido "no supuso riesgo grave para el medio ambiente" y, por ello, absuelve a Gómez de Liaño, porque, según explica, sería necesario probar que la conducta enjuiciada, "además de vulnerar las normas protectoras del medio ambiente", puede originar un riesgo grave para el bien jurídico protegido.

Dos de los tres magistrados que componen el tribunal entienden que la autorización provisional que la CHN concedió a Sniace, aun estando revocada cuando se produjo el vertido, debe tomarse "como referente del límite de lo permitido" para la protección del medio ambiente.

"Otra interpretación supondría necesariamente considerar que la Administración participó en conductas delictivas por omisión impropia, al menos durante la vigencia de la autorización provisional", agrega la sentencia.

El tribunal apostilla que los valores que el Instituto Nacional de Toxicología detectó en el vertido de diciembre de 2006 están por debajo de los límites máximos que se autorizaron para la primera fase de la autorización provisional, que expiraba en diciembre de 2003 y, por tanto, entiende que no puede considerarse que haya habido un delito.

La sentencia cuenta con un voto particular de Ernesto Sagüillo, que entiende que puesto que el límite que tenía Sniace cuando se produjo el vertido era cero, el hecho de realizar un vertido contaminante pone en grave peligro el medio ambiente.

Origen de la electricidad

Red Eléctrica publica en su web las emisiones de CO2 del sistema eléctrico

Centro de Control de Energías Renovables (CECRE). Foto: REE

¿Es posible saber de dónde viene la electricidad? ¿Cuánta se produce con cada fuente de generación? ¿Qué porcentaje de renovables, de nuclear, o de combustibles fósiles empleamos cada día para abastecernos de energía eléctrica?

Claro que sí. Hace tiempo que Red Eléctrica de España (REE), la empresa responsable del transporte y la operación del sistema eléctrico español, ofrece en su web los datos actualizados prácticamente al minuto sobre la generación eléctrica.

El servicio permite saber cuánta electricidad se consume cada hora en España, cuánta electricidad se demanda y el origen de la misma. Ofrece sorpresas, como por ejemplo saber que, en el mes de mayo, la energía solar ha supuesto el 4% del total y la eólica un 14,1%. Juntas igualan a la nuclear en ese periodo, y doblan al carbón.

Además, sumadas a la hidráulica, llegan al 30%. Conclusión: en mayo de 2009, la tercera parte de la electricidad que gastamos en España vino de fuentes consideradas renovables o limpias.

Cualquiera puede pasar un buen rato observando estos datos en la web de REE. Como el servicio incluye estadísticas de otros meses y años, se puede acabar haciendo interesantes comparaciones.

Pero sin duda, la utilidad de este servicio va a crecer en gran manera con la nueva herramienta presentada a los medios por la empresa. A partir del 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, también estará disponible en la web la información actualizada sobre las emisiones de CO2 ligadas a las fuentes de generación que se estén utilizando en ese momento.

Será información en tiempo real de las emisiones de CO2 producidas por el conjunto del parque de generación del sistema eléctrico peninsular y habrá un desglose por fuentes de energía.

Cambio climático

Dicho de otro modo: será una fotografía casi al segundo de la contribución del sistema eléctrico español al cambio climático. Y no es poca cosa, puesto que la producción de electricidad supone la tercera parte de nuestra responsabilidad en el cambio climático. El transporte, la industria y la agricultura aportan el resto.

Luis Atienza, presidente de Red Eléctrica de España, considera que este servicio a punto de estrenarse «contribuye a la transparencia» y tiene un objetivo didáctico al mostrar en tiempo real las fuentes responsables de las emisiones de gases que provocan el cambio climático.

Para Red Eléctrica, se trata de mostrar en tiempo real las emisiones de CO2 asociadas al parque de generación peninsular español, destacando cuáles son las fuentes responsables de las emisiones. De este modo, se facilita información que refleje la tendencia de reducción de emisiones globales del sistema eléctrico español. Y además, se sensibiliza sobre los niveles de emisiones de la demanda de energía eléctrica.

Consumo responsable

Luis Atienza recordó que la empresa aboga por lograr un consumo eléctrico más equilibrado a lo largo del día, que facilite la integración de las fuentes de energía renovable no gestionable, en especial la eólica, en los momentos de menos demanda.

Este es un punto clave y tiene que ver con las complejidades del sistema eléctrico español. Algunas de esas dificultades son técnicas y generales para cualquier sistema eléctrico. Otras tienen que ver con las peculiaridades de nuestro mercado.

Lo primero que hay que entender es que la red eléctrica es un flujo, no un almacén de electricidad. Esta no se guarda en ningún lado, sino que circula desde el punto de generación hasta el de utilización. En otras palabras, la red electrica tiene que mantener siempre un equilibrio entre la demanda y el consumo y cualquier desajuste por exceso o defecto se sustancia en una caída del sistema, en un apagón.

De este modo, el operador eléctrico, en este caso REE, está obligado las 24 horas del día a observar minuciosamente el comportamiento del sistema. Para ello prevé y sigue la demanda diaria y también prevé y ajusta la producción al comportamiento de los consumidores. Y lo hace segundo a segundo.

Esto no resulta fácil, si se tiene en cuenta que la generación eléctrica proviene de multitud de fuentes, algunas de ellas más imprevisibles que otras, como la eólica, por ejemplo, respecto a una planta de gas. La primera depende del viento y la segunda de que un operario abra la espita y ponga en marcha la caldera.

Pero además, el consumo no es el mismo a lo largo de las estaciones del año, del día de la semana ni de la hora del día, y depende de las acciones individuales de millones de personas, imposibles de dirigir.

Contando con las variaciones que en cada momento puede sufrir el consumo global en toda España y teniendo en cuenta también las incidencias que pueden ocurrir en las plantas de producción, los operadores del sistema tienen que hacer continuos encajes de bolillos para mantener la red en equilibrio.

En la práctica supone que tienen que ordenar parar plantas de producción, o poner otras en marcha. A menudo, tienen que tener muchas de ellas al ralentí, listas para entrar en marcha al tope de producción en caso de una subida repentina de la demanda. Pero tampoco pueden permitirse que muchas de ellas se pongan a funcionar a la vez: si la demanda no subiera como era de esperar la red se colapsaría por exceso de tensión.

Y aquí entra otro elemento para la complejidad: España funciona como una isla eléctrica. Es decir, su capacidad de conexión con el extranjero, para enviarle la electricidad que nos sobre en un momento dado de bajo consumo o la que necesitemos en un caso de demanda alta, es sólo del 3% del total que somos capaces de generar.

Es decir, nuestra flexibilidad para recurrir al exterior cuando tenemos un pico de tensión es mínima. Basta tener en cuenta que Dinamarca, por ejemplo, tiene un 60% de capacidad de interconexión para darse cuenta del aislamiento eléctrico español.

Centro de control de renovables

Toda esta suma de circustancias obliga a un continuo escrutinio de lo que ocurre, para que la red no se venga abajo por un desajuste entre oferta y demanda. Y a ello hay que añadir la dificultad añadida de que en los últimos años España ha incorporado a su sistema de generación una gran cantidad de megavatios renovables, especialemente eólicos. Su funcionamiento es poco previsible, y eso ha obligado a que el centro de control de Red Eléctrica de España incorpore un nuevo departamento, puntero en el mundo, destinado a integrar la mayor cantidad posible de energía eólica en el funcionamiento del sistema.

Ese lugar se llama Centro de Control de Energías Renovables (CECRE) y ha logrado un récord para España, ser el país del mundo con mayor porcentaje de incorporación de renovables respecto al tamaño de su sistema, como declaran los responsables de Red Eléctrica de España, al mismo tiempo que mantienen el objetivo principal de su razón social: garantizar el suministro eléctrico.

Ahora, las mismas herramientas que han servido para conocer y controlar el sistema eléctrico y para ensamblar en él una cantidad de energía renovable creciente, van a servir para saber cuánto CO2 producimos. Al segundo.

De 10 dólares al día

Proponen una 'ecotasa' para proteger los ecosistemas de la Antártida de los turistas

Un crucero turístico que encalló en aguas antárticas el pasado mes de febrero. | Reuters

Un crucero turístico que encalló en aguas antárticas el pasado mes

El establecimiento de una tasa turística de 10 dólares por día podría ser suficiente para financiar medidas que eviten el deterioro de los ecosistemas antárticos causado por los más de 50.000 turistas que anualmente visitan el continente helado.

Esta es una de las conclusiones del estudio 'Valoración del impacto ambiental del turismo comercial sobre los ecosistemas antárticos', promovido por el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Fundación Abertis, que ha sido presentado hoy.

Esta tasa sería complementaria a otra de la misma cuantía que los turistas ya pagan a la Asociación Internacional Tour Operadores Antártida, el ente encargado de coordinar el turismo en la zona.

Durante la presentación del informe, la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, ha considerado que la actividad turística creciente en "esta tierra de nadie y de todos" debería contar con un régimen de planificación y gestión más exigente que preserve a la Antártida como "laboratorio de sensibilidad".

Los principales impactos de los visitantes provienen del coste ambiental de los desplazamientos en emisiones de dióxido de carbono.

El estudio revela que cada turista emite cerca de 4,4 toneladas de CO2 en su viaje, lo que equivale a las emisiones del consumo eléctrico medio anual de un hogar europeo con tres inquilinos.

Otros impactos, de menor incidencia pero de creciente relevancia, son las alteraciones en el comportamiento de la fauna y la flora y en el suelo, las especies invasoras y el calentamiento global, que todavía son reversibles.

Emisiones contaminantes

Javier Benayas, autor del estudio junto a Martí Boada, ambos investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, ha señalado que con la tasa de diez dólares se podrían financiar dos medidas importantes: una mejor formación de los guías y la inspección con observadores independientes a bordo de los cruceros para garantizar el cumplimiento de la normativa existente.

Para cubrir el coste de la tercera medida, barcos de vigilancia turística que se encargarían de inspeccionar las operaciones de los cruceros, controlar la pesca ilegal y prestar apoyo en labores de rescate, se necesitarían cien dólares.

El transporte marítimo -una modalidad que utiliza casi el 90 por ciento de los turistas- es el responsable del 56% de las emisiones, mientras que los aviones suponen el 44% restante (los vuelos sin aterrizaje constituyen el 9% de las visitas).

El turismo en la Antártida ha aumentado de forma importante en los últimos años, ya que el descenso de los precios de los paquetes turísticos hace que cada vez sea más asequible.

Un viaje desde España de diez días de duración con guía en castellano puede costar unos 6.000 dólares, todo incluido salvo el billete de avión desde y hasta Usuaya (Argentina), aunque la crisis ha hecho que surjan ofertas de hasta 3.000 dólares.

El perfil del turista antártico es el de una persona viajera, de edad avanzada, con elevado poder adquisitivo y cuya principal motivación es el disfrute de pisar el único continente en el que no han estado previamente.

lunes, 1 de junio de 2009

Invento en Egipto

Energía solar para los suburbios de El Cairo

Una mujer egipcia enseña su calentador solar en la azotea de su casa. /Thomas Culhane

Una mujer egipcia enseña su calentador solar en la azotea de su casa. /Thomas Culhane

  • Un ingeniero iraquí diseña un calentador solar con materiales reciclados
  • Su objetivo es instalarlos en los suburbios de las ciudades en desarrollo

Conseguir energías renovables con material reciclado que permitan disponer de agua caliente en los suburbios de la miseria de grandes ciudades como El Cairo. Este es el ambicioso objetivo que se ha marcado el ingeniero Thomas Culhane, que ya ha puesto en marcha casi medio centenar de instalaciones en las azoteas de Darb Al-Ahmar, el barrio en el que viven los 'zabbaleen' (recolectores de basura) de la gran ciudad islámica.

Su proyecto, que desarrolla a través de su propia ONG (Solar CITIES), es brillante en su sencillez: se basa en fabricar calentadores de agua, de hasta 200 litros, con el material reciclado recogido en el vertedero. "Una madre egipcia pasa hasta siete horas organizando el baño de sus hijos, yendo a por el agua, calentándolo. Con este sistema siempre tendrá agua caliente disponible, y sin generar contaminación", explicaba, eufórico, durante una visita reciente a Madrid.

Culhane, nombrado explorador emergente de la Sociedad National Geographic, es un planificador urbano de la Universidad de California.

De origen americano-iraquí, llegó a El Cairo tras pasar por los bosques de Borneo y Guatemala, donde observó cómo los pueblos indígenas sacan provecho de su entorno sin causarle daño. "Pensé que también se podían aplicar las posibilidades ecológicas en un entorno urbano degradado", comenta.

Para empaparse de la vida en un suburbio, no dudó en trasladarse con su familia al Darb Al-Ahmar y pronto comprobó que su idea era acogida con entusiasmo entre los vecinos. Todo el mundo aportaba ideas, hasta los niños de la calle.

Unos sugerían donde encontrar tanques de plástico (al parecer, de champú) para acumular el agua, otros sabían localizar tuberías de cobre y alguien propuso utilizar las latas de mantequilla para rematar los bordes de la placa solar. También utilizan botellas de plástico de agua y bolsas. Para cada material que le proporcionan del basurero busca un destino que sirva para abaratar el coste final. "Si se compraran los materiales, nadie en este barrio podría tenerlo, superaría lo que ganan en un año", asegura.

En una primera fase, los prototipos fueron financiados, en parte, por la agencia estadounidense de cooperación USAID, pero el objetivo es que el producto sea muy barato y los propios artesanos del barrio puedan suministrarlos a sus vecinos.

El futuro del biogás

«No somos idealistas, estamos aquí para aportar soluciones y la energía solar juega un papel primordial en nuestro trabajo», dice con convicción. Recuerda que quienes ahora disfrutan de calentadores solares son, mayoritariamente, familias que emigraron del campo a El Cairo hace 30 años y se hicieron dependientes de la energía, una cadena de la que Culhane quiere ayudarles a soltarse.

De hecho, su segundo gran proyecto es el biogás, un combustible que se genera por la biodegradación de la materia orgánica y que sería de gran utilidad en las cocinas. El sueño de Culhane es que, poco a poco, los tejados rebosantes de basura y desperdicios de Darb Al-Ahmar se vayan llenando de instalaciones solares y biogás y que toda la comunidad, tanto la musulmana como la cristiana, aporten sus ideas a este proyecto, como ha ocurrido hasta ahora.

En Bonn

Arranca entre protestas la ronda de negociaciones contra el cambio climático

Activistas de Greenpeace disfrazados de beduinos simulan estar desesperados por la carencia de agua. | Efe

Activistas de Greenpeace disfrazados de beduinos simulan estar desesperados por la carencia de agua. | Efe

  • 3.500 manifestantes han pedido que los Gobiernos tomen decisiones eficaces
  • El exceso de CO2 arriesga la supervivencia de los ecosistemas marinos

Unas 3.500 personas han participado hoy en una marcha de protesta con motivo de la inauguración en la ex capital alemana Bonn de una ronda negociadora internacional para elaborar una nueva convención sobre el cambio climático.

Los manifestantes deploraron en su protesta la falta de avances sustanciales en la lucha en defensa del medio ambiente e instaron a los delegados a la reunión a tomar decisiones profundas y no sólo de forma.

A la reunión de Bonn, de 12 días de duración, asisten alrededor de 3.000 participantes, incluyendo delegados gubernamentales, representantes de la industria y el sector empresarial, así como de organizaciones ambientales e institutos de investigación.

Tiene como objetivo avanzar en la elaboración de un acuerdo para la nueva Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, que reemplace al Protocolo de Kyoto de protección del clima y cuya firma se espera para la cumbre de Copenhague de diciembre próximo.

En esta ronda negociadora de Bonn ha participado la Mesa Inter-Academias, que representa a las academias de las ciencias de numerosos países, incluidas las de Australia, Reino Unido, Francia, Japón y Estados Unidos. Recordó a los Gobiernos que participan en las negociaciones sobre el cambio climático que hagan lo posible para reducir los riesgos para los océanos.

Las excesivas emisiones de dióxido de carbono, están volviendo los mares y océanos más ácidos a un ritmo tal que podría poner en peligro todas las formas de vida, desde las almejas hasta los corales, y puede conducir a cambios en la composición química de los mares cuyos efectos serían "irreversibles" y durarían "miles de años", según la Mesa Inter-Academias.

"Para evitar un daño importante al ecosistema oceánico, se necesitaría una reducción profunda y rápida de las emisiones de dióxido de carbono en al menos un 50 por ciento (hasta los niveles de 1990) de aquí a 2050, y mucho más después de esa fecha", advirtieron las academias en un comunicado conjunto.

Según los académicos de las ciencias, el exceso del dióxido de carbono es absorbido por los océanos y amenaza la supervivencia de las criaturas que los pueblan.

Concretamente, afecta a la composición química del océano y ataca los "componentes básicos que necesitan muchos organismos marinos, como los corales y los mariscos, para producir sus armazones, caparazones y otras estructuras duras", se lee en el comunicado. Asimismo, unos niveles de acidificación de un 80 por ciento en el océano Ártico sserían corrosivos para las almejas, un animal vital para la cadena alimenticia, hacia 2060, advirtieron.

"Un arrecife coral sería disuelto en su totalidad" si los niveles atmosféricos de dióxido de carbono aumentaran hasta 550 partes por cada millón (ppm) desde las actuales 387 ppm, prosiguieron. Los corales son el hábitat de numerosas especies de peces. "Estos cambios en la composición química del océano serían irreversibles durante muchos miles de años y las consecuencias bioquímicas serían mucho más duraderas", agregaron.

El presidente de la Royal Society, la academia de las ciencias británica, Martin Rees, advirtió de que puede producirse una "catástrofe submarina". "Los efectos se sentirían en todo el mundo, amenazarían la seguridad alimentaria, reducirían la protección de las costas y perjudicarían a las economías locales menos preparadas para afrontarlo", declaró.

El comunicado también advierte que, de acuerdo con las estimaciones informáticas, si las actuales emisiones de dióxido de carbono continúan hasta 2050 "el océano sería más ácido que lo que ha sido en decenas de millones de años".

nforme presentado en Ginebra

El cambio climático ya está provocando la muerte de 315.000 personas al año

Inundaciones en el estado brasileo de Maranhao, el pasado 13 de mayo. | Reuters

El cambio climático ya está provocando la muerte de unas 315.000 personas cada año, como consecuencia del hambre, las enfermedades y los desastres naturales vinculados a su impacto en la Tierra. Además, los expertos calculan que esta cifra macabra aumentará hasta medio millón de fallecimientos anuales para el año 2030.

Ésta es la preocupante conclusión de un informe presentado por el Foro Humanitario Global, en Ginebra. Según sus estimaciones, el cambio climático ya afecta de forma grave al bienestar de aproximadamente 325 millones de personas, y se espera que este número se duplique en 20 años, hasta alcanzar a un 10% de la población mundial (aproximadamente 6.700 millones).

El informe también destaca que las pérdidas económicas vinculadas al cambio climático superan los 125.000 millones de dólares cada año (unos 90.000 millones de euros), y es probable que esta cifre aumente hasta 300.000 millones para el año 2030 (unos 215.000 millones de euros).

"El cambio climático se está convirtiendo en el mayor desafío humanitario de nuestro tiempo, y ya está provocando sufrimiento a cientos de millones de personas en todo el mundo", ha advertido en un comunicado Kofi Annan, el ex secretario general de la ONU y actual presidente del Foro Humanitario Global. "Los primeros en ser golpeados y los más afectados son los más pobres del planeta, y sin embargo, son los que menos han hecho para provocar el problema", añade.

Impacto en los países pobres

El informe señala que los países en vías de desarrollo tienen que cargar con más del 90% del impacto económico y humano del cambio climático, mientras que contribuyen menos del 1% de las emisiones contaminantes que están calentando el planeta.

Annan ha reclamado a los gobiernos que se reunirán en la próxima Cumbre del Clima en Copenhague, el próximo mes de diciembre, que alcancen un nuevo pacto mundial eficaz, justo y vinculante que sustituya al actual Protocolo de Kioto, para combatir el cambio climático.

"En Copenhague tiene que acordarse el acuerdo internacional más ambicioso jamás negociado", escribe el ex secretario general de la ONU en el prólogo del informe. "La alternativa es el hambre, la emigración y la enfermedad a una escala masiva".

El informe también alerta de que el impacto real del cambio climático sobre la población humana probablemente será mucho mayor de lo que predice, porque se basa en las predicciones más conservadoras. Sin embargo, las últimas investigaciones científicas sugieren que, de hecho, las consecuencias van a ser más rápidas y más graves.

Fondos totalmente insuficientes

Los autores del estudio hacen un llamamiento para centrar los esfuerzos de la lucha contra el cambio climático en la protección de los 500 millones de personas que son especialmente vulnerables a este fenómeno, por el hecho de que residen en los países pobres que van a resultar más afectados por sequías, inundaciones, aumentos del nivel del mar y el avance de la desertificación.

África es la región con el mayor riesgo de padecer el impacto del cambio climático, ya que es en el continente negro donde se encuentran 15 de los 20 países más vulnerables al calentamiento global. Las otras zonas más vulnerables incluyen el sur de Asia y algunos países isleños.

Para evitar los peores escenarios, el informe considera que la inversión en mecanismos de adaptación al cambio climático deben multiplicarse por 100 en los países en vías de desarrollo. En la actualidad, los fondos destinados a este objetivo son sólo 400 millones de dólares anuales, cuando se calcula que el coste real para mitigar el impacto del calentamiento global es de 32.000 millones.

"Los fondos de países ricos para ayudar a los pobres a que se adapten al cambio climático no alcanzan ni el 1% de lo que se necesita", asegura Barbara Stocking, directora de la ONG Oxfam, en el Reino Unido, y miembro del consejo del Foro Humanitario Global. "Esta injusticia flagrante deberá afrontarse en la cumbre de Copenhague".