domingo, 10 de mayo de 2009

Jardinería con ganado

Google alquila un rebaño de cabras para que limpien el solar de su sede principal

El rebaño de cabras que cuida el jardín de Google en Mountain View, California. | Dan Hoffman/Google

Todos coinciden en que Google es un paradigma de la modernidad, un exponente de inventiva y éxito empresarial.

Por ello, es toda una lección que haya decidido utilizar un rebaño de cabras para limpiar de maleza y matorrales los jardines de su sede principal en California.

A primera vista, la decisión parece extraña. ¿Puede haber algo más alejado de la innovación y los bits que un puñado de cabras? Algunos medios que se han hecho eco de la noticia han ligado esta decisión a la crisis económica, dando a entender que Google pretendía reducir su gasto en jardinería. Nada más lejos de la realidad. La lectura es otra y tiene que ver con los grandes desafíos a los que se enfrenta la humanidad, como el cambio climático.

Para Google, que parece estar siempre un paso por delante en el camino hacia el futuro, no hay nada más moderno que apostar por la ganadería: es un método renovable, ecológico y limpio de mantener sus zonas ajardinadas.

Y, además, no genera emisiones de CO2, porque al sustituir los ruidosos cortacéspedes propulsados por gasolina por las laboriosas cabras, la compañía está reduciendo su huella de carbono.

Así lo explica Dan Hoffman, responsable de Servicios Generales de la sede de Google en Mountain View, California, en el blog de la compañía donde se ha dado a conocer la iniciativa.

"En las oficinas centrales de Mountain View, en California, tenemos algunos campos que necesitamos segar de vez en cuando para limpiar las malas hierbas y aclarar los matorrales y evitar así el peligro de incendios", explica Hoffman. "Esta primavera hemos decidido afrontar esa tarea con una tecnología baja en carbono. En lugar de usar ruidosas máquinas cortadoras de césped, que se mueven con gasolina y contaminan el aire, hemos alquilado algunas cabras para que hagan el trabajo por nosotros", añade.

Isabel Salazar, responsable de Producto y Marketing en Google España comenta a elmundo.es que la iniciativa californiana forma parte de la responsabilidad social de la compañía. Un 1% del beneficio se destina a promover la salud, el desarrollo de pequeñas empresas, la mejora de servicios púbicos o el medio ambiente.

El uso de cabras en el parque de Mountain View responde a ese último interés: conseguir reducir las emisiones de carbono. Salazar aclara que una medida así no es aplicable en España, puesto que la sede de la compañía carece de jardines por estar situada en un rascacielos madrileño. Sin embargo, Google España ha adoptado medidas de reducción de impacto ecológico, como el reciclaje de todo el papel usado en la oficina o el destierro de las botellas de agua mineral de plástico: todos los empleados rellenan de agua una cantimplora suministrada por la compañía.

Mientras, en California, siguen usando el ganado. "No, no estamos bromeando", aclara Dan Hoffman. "Un pastor nos trae unas 200 cabras y pasan una semana con nosotros, comiendo la hierba y fertilizando el terreno al mismo tiempo" con sus excrementos. Las cabras vienen acompañadas también de un perro pastor, un collie que responde al nombre de Jen.

Para aclarar las bondades de la medida, el responsable de Google explica que, de hecho, les cuesta lo mismo que hacerlo con máquinas de cortar el césped y, desde luego, "es más agradable ver cabras que máquinas ruidosas".

¿Se han vuelto locos en Google? Desde luego que no. De hecho, no son los primeros en utilizar este método. También el Ayuntamiento de San Francisco utiliza ganado para mantener a raya la maleza en algunas de sus zonas verdes; y una competidora de Google como Yahoo también ha recurrido a los animales para cuidar sus terrenos.

De hecho, si Google ha podido 'contratar' un rebaño de cabras es por la existencia de empresas especializadas en prestar estos servicios. California Grazing (Pastoreando California) es el nombre de la compañía que alquila las 200 cabras. Y esta es la forma en la que explican su producto: "¡Nuestra flota de 800 cortadores de maleza autopropulsados y ecológicos están listos para tu proyecto!". Su presentación de intenciones continúa así: "Estos bonitos y baratos cortacéspedes retiran los cardos, los arbustos, la maleza y las especies invasoras permitiendo al mismo tiempo que se regenere la vegetación autóctona, previniendo los incendios y evitando el consumo de combustible". Sus intenciones quedan bien explicadas en el lema con el que se anuncian: Go Green/Go Goat, algo así como "Pásate a lo verde, pásate a las cabras". El cambio climático es una cuestión de peso en todo el asunto. Muchas empresas y ciudadanos sensibilizados están tratando de reducir su consumo de combustibles fósiles. Y sustituir máquinas de gasolina por animales es un paso en esa dirección.

La asociación entre Google y los empresarios del Go Green/Go Goat podría parecer una modernez propia de la extravagante California, pero en realidad es algo muy extendido y con profunda razón ambiental. En España, sin ir más lejos, hay expertos en desarrollo rural y gestores forestales que denuncian que el abandono de la ganadería extensiva, es decir, en libertad, ha provocado que los montes se deterioren, se llenen de maleza y sean más propensos a los incendios.

Benigno Varillas, fundador de la revista de ecología 'Quercus' y un referente en el mundo del medio ambiente, defiende que los pastores deberían ser reivindicados como personal antiincendios y retribuidos por ello.

Domingo Jiménez Beltrán, ex director de la Agencia Europea de Medio Ambiente, ha realizado estudios sobre cuánto cuesta mantener limpio el terreno forestal. Son unos 60 euros por hectárea año. Es una renta que Jiménez Beltrán sugería en un artículo que recibieran los propietarios que hagan su trabajo. Ese trabajo que antes hacían los pastores con la ganadería extensiva.

Jaime Izquierdo, experto en desarrollo rural y asesor del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, se pregunta si ciudades como Madrid, por ejemplo, podrían tener una división de ganadería para cuidar ciertas áreas verdes.

De hecho, explica, en la Casa de Campo ya pasa cierta parte del año un rebaño de ovejas de los que participan en el día de la reivindicación de la Trashumancia. "¿Podría hacerse de manera oficial y organizada?". "¿Podría Madrid tener un rebaño para cuidar jardines que se convirtiera en aula abierta sobre ganadería, que pasara el año entre los jardines y los pastos de montaña abandonados en la sierra de Madrid y que, incluso, acabara ofreciendo productos alimenticios made in el Departamento de Jardines?".

Las propuestas lanzadas al aire por el experto encuentran respuesta en EEUU. Allí, son empresas como California Grazing las que lo están llevando a la práctica. Lo están haciendo ya, y nada menos que con Google. ¡Go Green/ Go Goat!

Programa GAP

Reducir el impacto ecológico a través de internet

[foto de la noticia]

Una red 2.0 que conecta a los vecindarios de un barrio -con un código postal en común- con un único fin: reducir su huella ecológica y compartir sus esfuerzos. Ésa es la herramienta interactiva que acaba de lanzar el programa GAP (Global Action Plan o Plan de Acción Global) en España para proteger el medio ambiente desde los hogares.

El GAP es una iniciativa nacida en vísperas de la Cumbre de Río de 1992 (conocida como la 'Cumbre de la Tierra') al calor de Naciones Unidas y que hoy en día opera en más de 20 países, incluido España, trabajando con ayuntamientos, gobiernos regionales y empresas privadas para cambiar los hábitos de vida de los ciudadanos hacia un estilo más sostenible.

Durante años GAP trabajó con manuales y cuestionarios impresos, pero poco a poco la información vía internet ha ido ganando terreno. "No sólo reduce el impacto ecológico. También nos dimos cuenta de que internet aumenta muchísimo la participación ciudadana", dijo Juan Carlos Barrios, director de GAP España, durante unas jornadas celebradas en La Casa Encendida de la Obra Social de Caja Madrid.

Aprovechando la fuerza de atracción del ciberespacio, GAP España ha lanzado www.programagap.es, una herramienta 2.0 (semifinanciada por el Ministerio de Industria y Fomento) para que los ciudadanos adopten un modo de vida más sostenible compartiendo los datos entre comunidades vecinales y respondiendo a unos cuestionarios que evalúan la eficacia de los cambios adoptados.

Eso sí, la participación en la web está restringida a los vecinos de un ayuntamiento o junta municipal que formen parte del programa. Es decir, si el usuario incluye un código postal que no forma parte del programa, será redirigido hacia otro portal.

Para conseguir sus objetivos, GAP recomienda una serie de acciones sencillas divididas en cuatro temas, agua, residuos, consumo y energía, adaptadas a las necesidades de cada uno. "No se trata de decirle al ciudadano lo que tiene que hacer, sino preguntarle qué quiere hacer o cuáles son sus necesidades", dijo Ian Callahan, de GAP Irlanda.

"Es muy importante cómo abordas a la persona. No puedes entrar castigándola, diciéndole lo mal que lo está haciendo. Hay que hacer preguntas que les hagan reflexionar. ¿Cuántas bombillas tiene usted de bajo consumo?", comentó a elmundo.es Carlos Oppe, presidente de GAP España. "Nuestro concepto clave es el del 'empowerment', es decir, capacitar al ciudadano, recordarle el poder que tiene para cambiar las cosas".

El programa actúa siempre a través de instituciones, administraciones o empresas. En España, el Gobierno del País Vasco, el distrito Centro de Madrid, Iberdrola o el BSCH ya se han valido de los servicios de esta red internacional, invitando a los ciudadanos a participar en las acciones para reducir su huella ecológica.

'Amenaza de seguridad'

Greenpeace denuncia una 'posible fuga' nuclear en la central de Garoña

La central de Garoña. | Toño Gallego

Greenpeace ha denunciado que la central nuclear burgalesa de Garoña lleva 36 horas a mitad de potencia por "lo que parece ser una posible fuga en el combustible nuclear" y pidió información al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), "mientras que el organismo regulador ni confirma ni desmiente el suceso". Un portavoz de Nuclenor, la empresa propietaria de la central, ha asegurado que la bajada de potencia estaba programa y no es un suceso notificable al Consejo de Seguridad Nuclear.

En un comunicado, la ONG afirma que, según los datos de que dispone, una rotura de un elemento del combustible nuclear en la central nuclear de Garoña "ha provocado que ésta haya tenido que reducir su potencia a la mitad desde la madrugada del sábado", tal y como ha publicado Red Eléctrica Española (REE).

Greenpeace dice haber contactado con la Sala de Emergencias (SALEM) del CSN para confirmar este extremo, sin que su responsable "lo haya confirmado ni desmentido". "Se ha limitado a declarar que Garoña estaba llevando a cabo reestructuraciones de las barras de control", ha explicado la organización.

Según el colectivo ecologista, "casualmente, éste es el proceso habitual en caso de fuga para tratar de encontrar cuál es la varilla (o varillas) de combustible que sufre la fuga".

Para Greenpeace, un fallo de esa naturaleza "supone un problema grave de seguridad", al afectar al combustible nuclear que alberga la vasija del reactor, "que es el verdadero corazón de la central nuclear".

"En estos elementos tienen lugar las reacciones de fisión nuclear, que generan gran cantidad de radiactividad. Una rotura o anomalía en estos elementos provoca un aumento de liberación de radiactividad al circuito primario, que finalmente puede redundar en un incremento de los niveles de radiactividad emitidos al medio ambiente exterior", explicó.

Piden el cierre definitivo este año

La organización ecologista denunció que la central de Garoña "ya ha sufrido este problema de forma reiterada" y recordó que el 11 de diciembre de 2006 "se produjo un accidente similar". "El incremento que se produjo entonces en los niveles de radiactividad en el circuito primario, debido a las pérdidas anómalas de radiactividad del elemento de combustible dañado, fue la causa por la que Nuclenor se tuvo que adelantar la parada de recarga de 2007", indicó.

Aseguró que, pese a que, entonces, Nuclenor apantalló el elemento de combustible roto, "para tratar de minimizar la liberación de radiactividad al circuito primario", ésta "se siguió produciendo sin remedio".

Ante "el cúmulo de fallos en la instalación, conocidos a pesar del oscurantismo de Nuclenor", Greenpeace pidió al Gobierno "que no demore por más tiempo la decisión de cerrar definitivamente la central en julio de 2009, cuando acaba su permiso de explotación".

"No hay ningún motivo económico, ni energético, ni medioambiental ni social al que el Gobierno pueda agarrarse para incumplir su compromiso de cerrar inmediatamente y de forma definitiva la obsoleta y peligrosa central nuclear de Garoña", precisó.

jueves, 7 de mayo de 2009

Proyecto Anaconda

Una serpiente de goma para extraer energía del mar

El mar tiene un nuevo monstruo: una serpiente de 200 metros de largo a la que los científicos han llamado Anaconda y que está... hecha de goma. Su propósito es convertir la fuerza de las olas en electricidad, y de momento sólo existe en forma de prototipo.

Hace años que la ciencia intenta sacar provecho de la energía maremotriz, producto de las olas y de las mareas. Las olas son producidas por el viento: cuanto más fuerte es éste y mayor la distancia que recorre, mayores son las olas y más energía transportan.

Pero no es la única fuente de energía que existe en el mar. La fuerza mareal es generada por los efectos gravitacionales del sol y de la luna, lo que se traduce en lo que popularmente se conoce como subidas y bajadas de la marea. Estos eventos, por ser totalmente predecibles, permiten que la energía que puede ser extraída en un momento dado puede ser también estimada con precisión.

En base a estos conocimientos y otros más complejos del campo de la hidrodinámica, la empresa británica Checkmate Seaenergy Ltd. ha desarrollado un prototipo de Anaconda, un tubo de goma que "nada" en la superficie del mar sujeto a un poste clavado en el lecho marino. Las olas crean unas crestas que viajan por el tubo de goma hasta alcanzar una turbina que genera electricidad.

Según la compañía británica, el prototipo mide sólo ocho metros de largo y ha sido probado con éxito en un tanque de agua específicamente creado para el experimento. "Hemos visto resultados excelentes en las pruebas y ahora estamos buscando inversores para desarrollar Anaconda y empezar a producir las primeras unidades a tamaño real y probarlos en el océano en los próximos tres años", declaró a la BBC Paul Aston, presidente de Checkmate.

Los inventores del prototipo creen haber superado algunos de los obstáculos que impedían hasta ahora la viabilidad económica de la energía maremotriz: la resistencia del material en un ambiente muy salino y convulso como el marino. "Anaconda no es mecánico. Es principalmente de goma, un material natural con una capacidad de recuperación natural. Tiene muy pocas piezas que haya que mantener", añadió.

En Reino Unido, como en el resto de Europa, la costa oeste cuenta con vientos más fuertes gracias a que éstos atraviesan el Atlántico. La empresa se ha propuesto colocar en un futuro cientos de Anacondas en las costas del Atlántico y del Pacífico. Se calcula que 50 Anacondas de tamaño real proporcionarían electricidad a 50.000 hogares.

Queda por estudiar, sin embargo, la viabilidad económica y la eficiencia de la conversión de electricidad.

Agua y clima

7 de mayo de 2009.- Ayer estuve en un seminario, aquí, en San Diego, desarrollado en el marco de una colaboración establecida entre esta Universidad y la de Cambridge. El tema era el hielo, la nieve y el agua en California y en el Himalaya. Los datos no son teorías de clima ni mentiras de científicos. En California ya casi no nieva, de manera que la reserva de agua para el verano, que era la capa de nieve y hielo en la Sierra Nevada, está desapareciendo. En el Himalaya la descarga del deshielo estival a los ríos de China ha disminuido un 13% de media en los últimos 50 años, y en ciertos ríos, hasta un 40%. Hay años en que el río Amarillo no descarga agua al mar.

Yo ya me canso de decir, de escribir, que la cuenca del Tajo tiene hoy un 20% menos de agua que hace 50 años. El agua en la zona subsahariana ha disminuido en un 40% en estos mismos últimos 50 años. Por el contrario, en Inglaterra tienen un problema de desagües: Ya no saben que hacer con la cantidad de agua que reciben.

Los problemas parecen pequeños. ¿Qué mas da un poco menos de agua? De la misma manera, ¿qué más da una subida del nivel de mar?

Imaginémonos que el trasvase Tajo-Segura deja de existir, que en La Mancha no se puede regar, que el Ebro no lleva agua al Delta del Ebro. Se puede desalar agua para beber. ¿Se pueden desalar millones de metros cúbicos de agua para regar? Y en África sencillamente no hay recursos para hacerlo.

Si un millón de murcianos tiene que emigrar, ¿qué valor les queda a sus casas, a sus fincas? ¿Quién las va a comprar?

Si cien millones de subsaharianos tienen que emigrar, ¿adónde van a hacerlo?

Las civilizaciones nunca han fracasado directamente por los problemas del clima, sino por los movimientos humanos que esos cambios climáticos han provocado.

El problema del clima ha sido causado por una economía dilapidadora basada en los negocios rápidos. La crisis actual, en los EE. UU. y mucho más en España, ha sido causada por la inversión en el negocio del momento, del instante, en el negocio fácil, que no exige tecnología, sino mano de obra barata e importada, el pelotazo y la construcción. Pero la construcción no genera riqueza. Es como un banquete. La construcción dilapida recursos que no se reproducen.

Si a una persona se le dan 10 granos de trigo (crédito) puede, con ayuda del sol, sacar 100 granos: 10 para devolver, 10 para comer, 10 para volver a plantar, y 70 de ganancia. Si esa persona se come los 10 granos, come un día. ¿Y luego?

¿Qué hace uno con una casa al cabo de 80 años? ¿Con un coche al cabo de 8 años?

Esforzarse contra el cambio climático es desarrollar los negocios reproducibles, las inversiones que devuelven lo invertido una y otra vez. Seguir con la economía actual lo único que genera es crisis recurrentes.

Apostamos por la riqueza o por la buena vida hoy y la miseria mañana.

Murcia

Bullas, un pueblo líder en energía solar

El huerto solar de Bullas. | Gehrlicher Solar

El huerto solar de Bullas. | Gehrlicher Solar

  • Han dejado de emitir más de 8.000 toneladas de CO2 por año
  • El proyecto de ampliación doblará la cantidad de placas solares operativas

Bullas, un pueblo hasta ahora conocido por sus vinos, es un ejemplo de adaptación a las energías renovables. El huerto solar que empezó a funcionar en noviembre de 2007 genera el 21 por ciento del consumo total del municipio, lo que equivale al 42 por ciento del consumo de los hogares bullenses. Según Fernando Sacristán, portavoz de Gehrlicher Solar, con la implantación de este huerto han dejado de emitir más de 8.000 toneladas de CO2 por año, poniendo su granito de arena al cumplimiento del Protocolo de Kioto.

Y ésta no es la única ventaja. Las placas solares se han instalado entre las lagunas de maduración de una depuradora que surte de agua al regadío de la zona. Esto permite compensar el 30% de su consumo eléctrico. Además, una parte de ese terreno es del ayuntamiento, y otra pertenece a varios propietarios del municipio.

Una cocina solar. | F. Sacristán

Una cocina solar. | F. Sacristán

Los beneficios se están invirtiendo en un taller de formación de energía solar y varias cocinas solares que se han instalado en el merendero del pueblo para evitar los incendios por hogueras mal apagadas. "Estas cocinas llevan a ebullición un litro de agua en seis minutos y concentran el calor únicamente en la zona donde se coloca el recipiente", recordó Sacristán.

Fruto de un acuerdo entre Gehrlicher Solar y la alcaldía del PSOE, este huerto lo gestiona Ecoparque Solar de Bullas, una empresa formada por 70 pequeños inversores murcianos y que da trabajo estable a 15 personas. Algo a tener en cuenta en una localidad que ha sufrido el parón de la construcción, comentó un lugareño.

La apuesta de este pueblo por la energía solar continúa. En estos momentos ya hay un proyecto de ampliación con el que pretenden doblar la cantidad de placas solares operativas en año y medio. Además, tienen intención de colocarlas en los tejados de los edificios públicos. Así, los colegios, los polideportivos, y el propio ayuntamiento tendrán en breve sus propias placas solares.

Según el portavoz de Gehrlicher Solar, "el impacto medioambiental de estos paneles es mínimo, ya que la instalación no es fija y cuando una se estropea se retira y punto. No dejan residuos en la tierra".

Una curiosidad: En este pueblo las ovejas se comen las hierbas que crecen alrededor de las placas. "Pero sólo las ovejas, que las cabras se comen los cables", puntualizó Sacristán.

martes, 5 de mayo de 2009

Según un informe de Greenpeace

España ya es el país de la UE más afectado por el calentamiento global

Una lechuza, amenazada por el calentamiento, en Valladolid. | EFE

Una lechuza, amenazada por el calentamiento, en Valladolid. | EFE

Ayer eran previsiones pero hoy son evidencias: España ya es el país de la UE más afectado por el cambio climático y el que sufrirá las peores consecuencias de un aumento de temperatura de 1,5 grados, más del doble que la media global.

Además, cada año que pasa, el nivel del mar crece tres milímetros, los glaciares pirenaicos siguen desapareciendo (se ha perdido un 88% en los últimos 100 años) y los humedales y lagunas están más degradados y amenazados.

En resumidas cuentas, el clima del sur peninsular es cada vez más "africano" y el del norte más "mediterráneo", y este cambio climático tiene ya consecuencias muy serias sobre la fauna, la flora y los sectores productivos españoles, según la responsable de Cambio Climático de Greenpeace, Aida Vila.

Todas estas evidencias se incluyen en el informe 'La crisis del clima. Evidencias del cambio climático en España', un trabajo publicado por esta organización ecologista, cuya sección española cumple hoy 25 años.

Además, la temperatura media en algunas zonas de España, como Castilla y León, podría incrementarse "cuatro, cinco o seis grados" antes de final de siglo, de continuar la tendencia de cambio climático actual según ha aseverado a EFE el jefe del Área de Evaluación y Modelización del Clima de Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Ernesto Rodríguez.

El informe por sectores

Por sectores, el informe precisa que la falta de recursos hídricos, la progresiva desertización de la tierra y el aumento de la temperatura están afectando "seriamente" a los recursos pesqueros españoles, los cultivos (en especial a los viñedos y la agricultura andaluza) y a la producción forestal de la meseta norte.

El sector turístico (el que más ingresos genera en España) es el otro gran damnificado por el cambio climático, ya que el aumento de las temperaturas intensificará los fenómenos meteorológicos extremos como las sequías y las olas de calor, y obligará a cerrar la mayor parte de las estaciones de esquí españolas.

Flamencos, amenazados por el cambio climático, en Almerimar (Almería). | EFE

Flamencos, amenazados por el cambio climático, en Almerimar (Almería). | EFE

Pero además, todos estos cambios climáticos están teniendo ya sus efectos sobre la biodiversidad española, algunos de ellos tan especiales y sensibles al cambio climático como las marismas del Guadalquivir, el Delta del Ebro o el Mar Menor.

En el caso de las montañas, el aumento de la temperatura explica muchos de los cambios que se están produciendo en los ecosistemas forestales del macizo del Montseny (Barcelona) o la Sierra de Guadarrama (Madrid), donde las hayas, los brezos, los enebros, las mariposas o algunas aves, como el papamoscas cerrojillo, no encuentran ya su hábitat para sobrevivir en estas latitudes.

En los océanos, que son los grandes sumideros de CO2 del planeta, el cambio climático no sólo está aumentando el nivel de acidez de las aguas y contribuyendo a aumentar el dióxido de carbono de la atmósfera, sino que está provocando importantes alteraciones de los ecosistemas marinos españoles.

En los bosques la presencia de plagas y enfermedades endémicas está íntimamente ligada al cambio climático, en especial la procesionaria del pino que cada vez sobrevive a mayor altitud gracias a los inviernos más benignos de la península.

Para combatir estos cambios, que ya no son "simples previsiones, sino realidades palpables", Greenpeace ha pedido al Gobierno que destine 2.700 millones de euros para combatir los efectos del cambio climático y que se comprometa a trabajar por un acuerdo en Copenhague que permita mantener la temperatura global por debajo de los dos grados centígrados.